Cuanto más consciente se vuelve uno, más se recuerda a sí mismo, con más cautela actúa, más alerta está, más heridas empiezan a desaparecer, hay menos brotes de ira, menos odio, menos celos y menos sentimientos posesivos. Cuanto más consciente se vuelve uno, más se afianzan la salud y la integridad. Un día, uno simplemente descubre que todo eso se ha vuelto irrelevante, ha pasado a ser historia, ya no se trata de cuestiones vivas sino de cuestiones muertas.
En esto consiste el milagro de adquirir conciencia: en que todo lo que es erróneo empieza a desvanecerse y todo lo que es correcto empieza a suceder. Individualmente, y como sociedad, la cuestión primordial es decidir si preferimos estar dormidos o despiertos, inconscientes o conscientes.


AL MAL TIEMPO BUENA CARA
LA ASISTENTA TE VIGILA
EL CLUB DE LAS DAMAS MALEDUCADAS
LA VIDA SECRETA DE LAS CIUDADES
LA LLAMADA DE LA TRIBU (DEBOLSILLO)
ALONSO EN UNA HACIENDA COLONIAL
EL RESPLANDOR
LA UNICA MUJER
MANIFIESTO COMUNISTA
LUZ EN BERLÍN
EL FENÓMENO DEL ACEITE DE COCO
UN DUENDE A RAYAS
NO HEMOS ENTENDIDO NADA
HISTORIA SECRETA DE CHILE 3
LA LIBERTAD DE SER QUIEN SOY