“Mi verdadero nombre es Pierre-Eustacchio de Sangarritas, pero todo el mundo me llama Pistacho. Creo que es un complot de quienes me rodean; todos envidian mi elegancia natural”. Pistacho no es un gato común y corriente, pero no por las razones que él cree. Más importante que su linaje nobiliario será el amor de su familia adoptiva: Lila, que desde el primer día sabe cómo tratarlo; Dona, su vecina, y Toxo, el hijo de ambas.
La atractiva y graciosa personalidad de Pistacho no dejará a nadie sin lanzar alguna carcajada.


HUY QUE SUSTO
¡YA NO QUIERO DECIR "NO"!
NADA ME RESULTA
SE VENDE MAMA
LUCILA A TRAVES DEL RIO 