Chucu, un niño aymara, quería tocar un instrumento en la fiesta del carnaval de su pueblo. Su abuelo le regaló una flauta, pero no sonaba bien. El único que podía afinarla era el Sereno, el espíritu de las vertientes sagradas, que vivía en lo alto de las montañas. Así, Chucu, emprendió un peligroso camino hacia la cordillera.
Cuento basado en un relato aymara.


LA RESISTENCIA DE LA REINA 2
SI TU ME MIRAS
DISCIPLINA SIN LÁGRIMAS
EL PLACER
ENTRE LA ARAÑA Y LA FLECHA
SIDI UN RELATO DE FRONTERA
LOS GATOS GUERREROS. LA NUEVA PROFECIA N°4 LUZ ESTELAR
EL PEQUEÑO TRACTOR QUE QUIERE DORMIRSE 