Louis lo había comprobado: el gato estaba muerto, y por eso lo había enterrado. Aun así, incomprensiblemente, el gato había vuelto a casa. Church estaba allí otra vez, como Louis Creed temía y deseaba. Porque su hijita Ellie le había encomendado que cuidara del gato, y Church había muerto atropellado. Louis lo había comprobado: el gato estaba muerto, incluso lo había enterrado más allá del cementerio de animales. Sin embargo, Chruch había regresado, y sus ojos eran más crueles y perversos que antes. Pero volvía a estar allí y Ellie no lo lamentaría. Louis Creed sí lo lamentaría. Porque más allá del cementerio de animales, más allá de la valla de troncos que nadie se atrevía a traspasar, más allá de los cuarenta y cinco escalones, el maligno poder del antiguo cementerio indio le reclamaba con macabra avidez…
Niños y Niñas
Juvenil
Escolares
Derecho y Ciencias Jurídicas
Ciencias y Matemáticas
Gastronomía
Autoayuda


BAJO LA CRUZ DEL SUR
EL OTRO FELIX
MI CIRUELO
JIM
SI TU ME ESCUCHAS
ALONSO EN EL PAIS DE LOS INCAS
HARRY POTTER (SERIE COMPLETA)
LULU DICE BASTA
UN DUENDE A RAYAS
LA GUERRA NO TIENE ROSTRO DE MUJER 3ª EDICION
EL CUENTO DEL PIRATA COMEARAÑAS Y SU VIAJE A LA PIZZA DEL TESORO
EL DIA QUE SE PERDIO EL AMOR 