Pepinillo se va a la cama con hambre. Dos cocineros aparecen en los sueños del niño, pero son incapaces de satisfacer sus antojos. Finalmente, un exótico postre saldrá de toda la mezcla de sabores.
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A PASARLO BIEN
QUERIDA SUSI QUERIDO PAUL
¡YA NO QUIERO DECIR "NO"!
UN DUENDE A RAYAS
ALONSO EN UNA HACIENDA COLONIAL
NADA ME RESULTA
SE VENDE MAMA 